domingo, 4 de febrero de 2018

TAN SOLO UN LIBRO

Sostengo, concentrado, un libro que leo. Alguien pregunta para qué leo. Dudo que sea a mí a quien se dirige y hago que no lo escucho. "Porque los libros son bien caros", afirma acercándose.

Cierro mi libro con tranquilidad cuando me doy cuenta que ha bajado el natural bullicio dentro del carro del Metro. Sin quererlo abrazo el libro que llevo. Busco con la vista a quien me habló reconociéndolo porque ligeramente retrocede unos centímetros. Franca y modestamente lo miro a sus ojos.  






"Es cierto -le digo- que la adquisición de un libro se castiga con un alto impuesto, un 19%, sin embargo, para aquellos que sabemos que un libro puede ser un tesoro y aunque nos duela su precio, gozamos leyendo uno o dos al mes o esporádicamente. Yo no vivo sin leer un libro. Un libro bien escogido y bien leído lo hace a uno un poco más feliz y, a veces, muy feliz. Mire, ¿sabe lo que se ve desde acá por la ventanilla? Mañana verá lo mismo, pero la lectura le da a usted una visión mucho mayor tanto para observar un paisaje urbano como para apreciar a las personas. ¿Le digo otra cosa? Los libros le pueden enseñar a amar mejor. Sí. Le aseguro que se va a motivar, de vez en cuando, llevarle algún ramo de flores a su señora, porque usted querrá hacerlo y a ella recibirlo. En fin, le puedo decir que ya el libro lo ha tocado, lo ha motivado con la presencia del que llevo, porque un libro tiene misterio, luces y energías...".

El tipo ya no era un desconocido. Yo iba sentado y él de pie. Me dio la mano y se juntaron nuestras cuatro manos. Entonces pasó algo inesperado: alguien aplaudió y aplaudieron los demás que habían escuchado mis palabras no tan ordenadas como las que he escrito.


Vicente Corrotea


16 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Es fácil hablar de algo que te emociona.
      Abrazos.

      Eliminar
  2. Magnífica tu disertación en defensa de la lectura... la ignorancia es atrevida, pero le diste una buena lección.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Podría calcular que 80 de cada 100 personas usan el celular en el Metro y 2 de cada 100 van leyendo. Casi me deprime.
      Hasta pronto, amigo.

      Eliminar
  3. Tambien aplaudo vicente!
    Nada mejor que un libro, ademas se pueden adquirir en bibliotecas sin costo alguno.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El Metro tiene varios locales para prestarlos, pero es mejor que puedan adquirir uno que de seguro lo ubicarán en su estantería de la sala y lo leerá su familia. Eso espero.
      Abrazos.

      Eliminar
  4. Hermoso discurso. Cumplió su objetivo, convencer.
    Abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Especialmente cuando sale del alma.
      Gracias, Sara.

      Eliminar
  5. Si quienes desconocen la importancia de leer, Vicente, se convencieran que tan importante como alimentar el cuerpo es alimentar el alma, las cosas cambiarían.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes mucha razón, Esteban, pero también es un proceso con un comienzo que cuesta cuando no se tiene el hábito. Es una tarea de todos.
      Abrazos.

      Eliminar
  6. Lo ideal es que se aprendiera al principio, cuando las cosas no cuestan tanto (en esfuerzo). Si en las casas, el colegio se apreciara la lectura sin imposiciones, a lo mejor seríamos todos un poco mejores.
    Saludos,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Con esta nueva cultura donde los niños se adaptan admirablemente pareciera que no hay lugar para los libros. Los mayores debiéramos estar atentos para preferir obsequiar libros escogidos.
      Saludos.

      Eliminar
  7. Me ha encantado tu planteamiento a esta persona Vicente. Los libros son caros pero no siempre es necesario adquirirlos ya que casi en todos los sitios hay bibliotecas.

    Un abrazo de Espíritu sin Nombre.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aquí como en muchas partes los libros se adquieren en forma de préstamo. Creo, sin embargo, que al principio de habituarse a la lectura, sientan que son propietarios de algo hermoso sin tener que devolverlos a los 15 o 30 días.
      Abrazos.

      Eliminar
  8. Cordial saludo, Vicente, espero que marzo te traiga buenos vientos.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No he sabido de vientos ni del calor de 30 a 34 grados. Creo que este 28 de febrero quedaré un poco más libre para atender mejor a mi familia y a los amigos del blog.
      Abrazos.

      Eliminar

Agradezco sinceramente tu comentario.