sábado, 12 de agosto de 2017

ELECCION

Te nutres de mis frutos otoñales,
ella cuida mis raíces y mis brotes.
Eres río que baja incontenible,
ella el mar de vasto horizonte.
Eres pasajera de nubes y volcanes,
somos mutuo destino de mil jornadas.

Contigo el placer, el sol y la sangre,
la certeza del momento,
la codicia del abrazo.









Ella el escudo en la desconfianza,
la puerta accesible,
las manos que elaboran el pan,
el verbo sabio y calmado.

Será el llanto cuando yo muera
o la soledad cuando se vaya.

Vicente Corrotea

9 comentarios:

  1. Precioso, Vicente.
    La vida con lo bueno y lo no tan...
    Saludos, buen fin de semana

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    1. Gracias por el comentario. Trabajaré todo el fin de semana, incluyendo esta noche. Que disfrutes de estos días.

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  2. Llegar a la edad madura en tan maravillosa compañía es en realidad la verdadera felicidad y, más aún, con la satisfacción de una vida bien vivida...

    Abrazos.

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  3. Sí, querido Rafael Humberto, algunos de mis familiares y muchos amigos se han separados como en otros lados. Cuentan con toda mi comprensión. Sin embargo, los mayores superando dificultades, hemos llegado a un territorio de calma y sabiduría y con ganas de ser mejores.
    Abrazos.

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  4. Sin dudas eres un testimonio del amor verdadero
    son un testimonio...tan complejo de mantener en estos tiempos
    muchos son mas los que renuncian a pesar de los esfuerzos
    ...si no hay amor de verdad todo es inútil y vacío...

    Por demás que cuando se va quien se ama la soledad acompaña
    pero el creyente sabe que es solo un pasaje breve a la perpetua compañía...porque el amor verdadero no muere sino nos hace sentirnos y vivir en esa eternidad ...
    Bendiciones en este día.

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    1. Pero bien pudiera decirle a las parejas que celebran su mutua compañía que también es una responsabilidad grandiosa y hermosa, pero acá no cabe sino preocuparse de escribir bien y con humildad un mensaje con cariño.
      Agradezco tus palabras, Magdeli. Abrazos.

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  5. Cuando llegamos a avanzada edad, es inevitable pensar en la soledad que uno de los dos miembros del largo camino recorrido, afrontará en su momento.Vale en tu caso, Vicente, y en el mío, pero ciertamente no en el tipo de matrimonios modernos, casi de la categoría de "desechables" como si fueran botellas de gaseosas.

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    1. Ahora que lo dices, te confieso que no siento mi mayoría de edad, si que siento el recorrido y sus ventoleras de vez en cuando. Y creo que en tu caso tampoco. Al parecer es una cuestión de ser optimista y continuar creando.
      Un abrazo, Esteban.

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  6. Querido Vicente, tus comentarios me están resultando tan sabrosos como el jamón de Trevélez. No pienso perderme ni uno. El último descubrimiento feliz fue Pablo de Rokha, que he incorporado a mis predilectos y ahora tú, que resulta que me gustas. Recibe mi abrazo de amigo y mi amenaza de colega, porque te seguiré de cerca.

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Agradezco sinceramente tu comentario.